La sociedad urológica americana y la sociedad internacional de medicina sexual definen a la disfunción eréctil (o impotencia sexual) como la incapacidad para lograr o mantener una erección suficiente para lograr una actividad sexual satisfactoria. Los hombres que la padecen, típicamente pierden la erección antes de la relación sexual, solamente logran una rigidez parcial o en el peor de los casos, no logran ningún tipo de rigidez. Aunque para este problema muchas personas utilizan como sinónimos los términos disfunción eréctil e impotencia sexual, es preferible utilizar el primero.
La disfunción eréctil (impotencia sexual) es uno de los problemas sexuales más comunes en los hombres y el riesgo de padecerla aumenta con la edad. Un dato muy importante es entender que la edad por sí sola, no causa este problema, es más bien la aparición de ciertas enfermedades con la edad lo que hace que la disfunción eréctil sea más común.
“Después de recibir el tratamiento y volver a mis actividades, mi vida es otra. Gracias!”
José G.D.
Información General

Frecuencia
Es difícil tener una estimación precisa de cuál es el número de pacientes en México que padecen de disfunción eréctil (impotencia sexual). Esto se debe a que no existe una definición universal de que tanto tiempo y con qué frecuencia debe estar presente esta condición, para considerarse como tal. Esto sin contar con el hecho de que culturalmente, los hombres no están abiertos a platicar de este tema.
Alrededor del mundo se estima que más de 100 millones de hombres padecen esta enfermedad.Con base en estadísticas en otros países, algunos estudios estiman que alrededor del 20% de los hombres entre los 40-50 años padecen de algún grado de disfunción eréctil (impotencia sexual). El riesgo es mayor para pacientes que padecen de diabetes mellitus, enfermedades del corazón e hipertensión.
Clasificación
Un factor de riesgo es cualquier atributo, característica o exposición que aumenta las probabilidades de una persona de padecer cierta enfermedad. En el caso de la disfunción eréctil (impotencia sexual) entre los factores de riesgo aceptados y más comunes se encuentran:
Factores de riesgo








Una parte fundamental de la evaluación que sugerimos a todos nuestros pacientes que padecen de disfunción eréctil (impotencia sexual) es identificar, corregir y/o controlar los factores de riesgo que pueden ocasionar y/o agravar esta condición. Aunque pueda sonar lógico, muchos médicos no saben cómo orientar al paciente para lograr este objetivo de forma eficaz.
*Imagen con fines demostrativos, no un paciente real.
Han existido y existen, diferentes clasificaciones que intentan agrupar a los pacientes que padecen de disfunción eréctil (impotencia sexual) con fines tanto diagnósticos como terapéuticos. Una de las clasificaciones más comunes y secillas es la que se basa en el tipo de mecanismo que la origina y que se divide en disfunción eréctil (impotencia sexual) de origen orgánico y psicógeno.
La disfunción eréctil (impotencia sexual) de origen orgánico tiene su origen en enfermedades que afectan directamente los mecanismos de erección del pene como lo son las arterias, venas, nervios, cuerpos cavernosos, etc... La disfunción eréctil (impotencia sexual) de origen psicógeno en contraparte, presupone que la principal causa de la disfunción eréctil tiene que ver principalmente con problemas de tipo psicológico y/o emocional.
Evaluación
Un pilar de cualquier práctica médica de excelencia debe de ser una evaluación óptima y adecuada del paciente. No podemos resaltar demasiado este hecho. El 90% o más del éxito de cualquier terapia o intervención médica depende de un diagnóstico y evaluación adecuados.
Al ser la disfunción eréctil (impotencia sexual) una condición común en muchos hombres, tanto médicos como pacientes tienden a minimizar o pasar por alto este precepto, y en consecuencia pierden la oportunidad de identificar muchos datos que pueden ayudar a los pacientes enormemente sin necesidad de medicamentos. Nada puede sustituir una atención minuciosa a los detalles de una evaluación médica. Muchos médicos desgraciadamente al no saber cómo realizar adecuadamente esta evaluación, prefieren encaminar a los pacientes inmediatamente hacia los medicamentos en cuanto se presentan al consultorio, sin saber a fondo o conocer los detalles de la historia sexual, el impacto de la enfermedad, medicamentos, estilo de vida, etc… El tratamiento es solo una parte del bienestar del paciente, por ejemplo, es bien conocido que los problemas de erección pueden ser un indicador temprano de problemas cardiacos.
Numerosas sociedades internacionales se han encargado de diseñar programas y recomendar, un mínimo de aspectos que deben de evaluarse e investigarse en todo paciente que se presente al consultorio con la queja de probable disfunción eréctil (impotencia sexual):
Entre más de estos factores de riesgo tenga un hombre, es más probable que padezca de disfunción eréctil (impotencia sexual).

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Historia Médica
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Historia Sexual (incluyendo cuestionarios)
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Historia psicosocial
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Exámen físico
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Pruebas de laboratorio
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Opcional: evaluación vascular y psicofisiológica
Es muy importante evaluar a cada paciente de forma individual para recomendar estrategias de tratamiento, asi como de prevención primaria y secundaria.
